domingo, 22 de abril de 2018

VIENDO MADRID

Juan Moya Idígoras (n. 1867 - f. 1953) fue  arquitecto, hermano del ingeniero Luis Moya Idígoras diseñador del depósito elevado de Chamberí.


Todas las fotos han sido extraidas del A. R. C. M.



Fachada de la Parroquia de Santa Bárbara, situada en la calle Bárbara de Braganza, 1 y 3, con escalera de doble vertiente, realizada en 1869, para rebajar la rasante de dicha calle, en la actualidad ha sido transformada en una escalinata frontal.
Viandantes paseando por delante de la iglesia, algunos de ellos ataviados capa y bombín.
Fachada de la Basílica de San Francisco el Grande, situada en la plaza de San Francisco,11: personas entrando y saliendo de la misma, viandantes (entre ellos militares) paseando por la plaza.
Reunión de personas, destacando un hombre subido en un entarimado, frente al Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Ultramar (actualmente Ministerio de Asuntos Exteriores), en la plaza de la Provincia, 1.
Charlatán subido en un entarimado, en la plaza de Santa Cruz, 6 con vuelta a la calle San Cristóbal, reunidos ante él, distintos personajes del Madrid más castizo, destacando un hombre encima de un borrico con alforjas de esparto.
Personas paseando por la calle de Alcalá: las señoras con polisón, algunos hombres con levita, chistera y bastón, otros con chaqueta bombín o gorra y los niños con pantalones bombachos, etc.
Un niño y dos hombres ataviados con levitas, tocado uno con chistera y el otro con bombín, posando junto a la estatua del rey Felipe IV, en la plaza de Oriente, s/n.
Personas de toda condición social del Madrid de finales del siglo XIX, paseando y mirando los comercios, situados en la plaza Puerta del Sol.
Militares en formación, calle de Alcalá?
Militares en formación en Cibeles
Formación de militares a pie y a caballo, junto a una mujer con cántaro que parece ir a por agua.

sábado, 21 de abril de 2018

POR LA CALLE DE ALCALÁ

Fotografías realizadas  por Luis Lladó anteriores a1936 fecha en la que partió al exilio en México, donde siguió realizando su labor como fotógrafo.
Son muy pocos los datos sobre la biografía de Luis Lladó y Fábregas. Nació en Barcelona el 17 de septiembre de 1874, hijo de Joaquín Lladó y Barceló y de Carmen Fábregas y Sánchez. En 1920 fue nombrado oficialmente fotógrafo de la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, cargo que ya ejercía desde 1918. Como apreciado fotógrafo se le encomendaron importantes trabajos para el Patronato Nacional de Turismo. Paralelamente desarrolló su carrera profesional en su estudio madrileño, ubicado en las calles Santa Engracia y, posteriormente, Bretón de los Herreros.
Durante la Guerra Civil, trabajó para el Archivo Fotográfico de la Delegación de Propaganda y Prensa de Madrid, junto con importantes fotógrafos del momento como los hermanos Mayo y Alfonso, entre otros, de cuyos registros queda fiel testimonio en el Archivo General de la Administración. Después de la guerra estuvo exiliado en México, país en el que fallecería años después.

La calle de Alcalá, al fondo el Banco de Bilbao
Cuádrigas del Banco de Bilbao
Cuádriga del Banco de Bilbao
Calle de Alcalá
Confluencia de gos grandes avenidas
El autor

VIENDO MADRID

Augusto Arcimís Wehrle (Sevilla, 4 de diciembre de 1844 – Cádiz, 18 de abril de 1910) fue un científico español, astrónomo aficionado y el primer meteorólogo profesional en España fuente Wikipedia.

Todas las fotos pertenecen al año 1900.

Augusto Arcimis
Cuartel del Conde Duque
Por la calle de Sevilla
Descansando en la Fuentecilla
Charlatán en la Plaza Mayof
Plaza del Angel, 
La Fuentecilla
El mercado de la Cebada
Por el Retiro
La Puerta de Hierro
Puerta de acceso al Real Sitio de La Florida
Edificio de la Bolso
Vista de la calle de Sevilla
En la Pradera del Corregidor



Todas las fotografías han sido extraidas del fondo Arcimis de la FPH y son secciones de los documentos esteroscópicos allí conservados.

jueves, 19 de abril de 2018

SUCEDIÓ EN MADRID

Quirino Díez del Blanco (Gregorio de La Mata), sacerdote capuchino de 47 años y natural de La Mata de Monteagudo (León), fue asesinado en Madrid el 27 de agosto de 1936 y beatificado en 2013. Quirino Díez del Blanco (padre Gregorio de La Mata), de 47 años, profesó como capuchino en 1905 y se ordenó sacerdote en 1914. Fue profesor en el seminario de El Pardo (donde sufrió el asalto de los revolucionarios que pretendieron colgar a los frailes de los pinos). Descubierto por los milicianos en su refugio (al parecer, tras una denuncia), fue llevado a la cárcel, donde su delicada salud le ocasionó muchos sufrimientos físicos y morales. Se pensó ponerle en libertad al no haber acusación alguna contra él. Pero cuando se supo que era fraile capuchino, junto con otros detenidos, a los cuales había oído en confesión, fue llevado al Alto del Hipódromo (hoy Nuevos Ministerios en Madrid) y allí acribillado a balazos por la espalda en la madrugada del 27 de agosto de 1936.

miércoles, 18 de abril de 2018

SUCEDIÓ EN MADRID

A comienzos de noviembre de 1937 las autoridades de un Madrid en guerra no cesaban de homenajear a la URSS y a sus prolongación  armaada: las Brigadas internacionales. Se estaba conmemorando el vigésimo aniversario de la revolución rusa con una pasión desmedida y en donde se ponía de manifiesto la dependencia absoluta de esa potencia totalitaria para que la república “democrática” siguiera existiendo.

Madrid se llenó de fastos, se rusificó. El panorama que presentaba la ciudad era del de una urbe volcada hacia una nación, pero no la suya sino otra.  No es que la sede del Partido Comunista apareciera decorada con toda la parafernalia al uso del marxismo-leninismo, es que todo Madrid rendía devoción a la patria soviética. En la glorieta de Bilbao una espectacular imagen de Lenin con la estética del culto a la personalidad) de cuerpo entero y de 20 metros de altura ocupaba el centro de la plaza,  en uno de los afiches que enmarcaba al revolucionario se podía leer  “los ciudadanos de la Unión Soviética viven felices”. La sede del ABC, periódico expoliado y  ahora en manos de  la Unión Republicana,  engalanaba su portada de la calle de Serrano con hoces y martillos.  En la calle de Alcalá confluyendo con O´Donnell  la estatua del general Espartero-bandera tricolor adosada al bronce-  se veía acompañada de un monumento efímero coronado con la bandera roja y en una de sus caras la fotografía de Stalin. Las estaciones del metro madrileño aparecían con decoración  similar, altares laicos en donde  la Santísima Trinidad era sustituida por Manuel Azaña, Lenin y Stalin. En la calle de Medinaceli  una exposición rememoraba los supuestos logros de  los soviets y el tramo de la Gran Vía que llevaba el nombre de Conde de Peñalver era sustituido por el de Avenida de la Unión Soviética, un tramo que ocupaba el espacio que iba desde el nacimiento de la calle hasta Callao con dedicación incluida (“A nuestros amigos de la Unión Soviética”). Puestos de libros, talleres de automóviles y hasta la Puerta de Alcalá- con sus arcos cegados por personalidades soviéticas- creaban el decorado de aquel Madrid de guerra.  En los cines se proyectaba  Things to come de Vincent Korda, aquí titulada  La vida futura en base a una novela H.G. Wells y para los amantes del teatro, en el de La Zarzuela, María Teresa León dirigía a la compañía que interpretaba La tragedia optimista.  Esta felicidad pro-soviética, de adoración, de veneración  hacia aquel país donde los ciudadanos vivían felices, se estaba produciendo en el tiempo de descanso entre el segundo y el tercer juicio de Moscú, en los tiempos de purga y terror, conocidos indudablemente  por los dirigentes republicanos españoles, por los devotos del Partido Comunista y también por quienes sin serlo estaban cada vez más dominados por ellos y a ellos debían todo.

Demostración deportiva femenina
La sede de Izquierda republicana engalanada
Sede del PSOE en Madrid
"Rusia tiene una vida feliz"
El Banco de Bilbao se une al homenaje del XX aniversario de la URSS
Diferentes líderes de la URSS, en la Puerta de Alcalá
Mural en la glorieta de Bilbao en honor a Lenin
Edificio
Edificio
El Palacio de Justicia
El cambio de nombres no es algo novedoso


AVISO: Todos las fotografías han sido extraidas de PARES Archivo Rojo

martes, 17 de abril de 2018

SUCEDIÓ EN MADRID

La  Agrupación de Guerrilleros de Madrid inmediatamente comenzó a realizar diferentes acciones clandestinas contra la dictadura siguiendo el modelo de la resistencia francesa, como el atentado contra la Agencia de Ferrocarriles Alemanes o el atentado contra la delegación y Propaganda de la calle Montesquinza.
El 25 de febrero de 1945, sobre las nueve de la noche, un grupo guerrillero realizó un asalto a la subdelegación de la Falange situada en la calle Ávila. El grupo estaba formado por cinco guerrilleros: Félix Plaza, Domingo Martínez, José Carmona, Luis del Álamo y Tomás Jiménez. El objetivo era requisar armas, radios y documentación que sirviera para el equipo de falsificaciones (sellos, hojas de afiliación, salvoconductos, carnets, etc.). Sin embargo, la noche del asalto el edificio no estaba vacío y en el asalto fueron asesinados el el subdelegado de Falange del distrito de Chamberí, Martín Mora, y el conserje David Lara. La noticia de sus muertes provocó una gran movilización falangista durante los días siguientes. Años después incluso se puso una calle al "Camarada Mora? en el distrito de Vallecas.
Los cinco guerrilleros que realizaron el asalto fueron detenidos poco después, condenados a muerte y fusilados. José Vitini, jefe de la Agrupación Guerrillera de Madrid, también fue detenido el 11 de abril de 1945. Dos semanas después José Vitini es condenado a muerte por el juez Enrique Eymar y el 28 de abril fue fusilado al alba en el cuartel de Campamento. Su cuerpo, junto al de otros comunistas, fue enterrado en una fosa común en el cementerio de Carabanchel

HIJAS DE LA CARIDAD

Las obligaron a dejar las obras caritativas de la Casa de Misericordia de Albacete y salir hacia Madrid, después de haberlas exigido vestir de seglares para hacer desaparecer todo signo religioso. Se vistieron de seglares, sí, pero se les notaba lo que eran. El cambio consistió en sustituir el hábito por una sencilla bata de percal, la toca por un pañuelo o la desarreglada melena. Sor Dolores, Sor Andrea y Sor Concepción decidieron no despojarse de su querido rosario, habían encontrado en él y en la Eucaristía celebrada clandestinamente en el sótano refugio la fuerza para ser testigos en medio de la persecución.

Sor Dolores y Sor Concepción lo llevaban en la cintura, debajo del vestido de seglar y Sor Andrea, la más joven, puesto como collar. Por este detalle fueron reconocidas como “monjas” al bajarse del tranvía cuando llegaron al pueblo de Vallecas para dejar a Sor Concepción en casa de un tío suyo que no quiso recibirlas. Primero las apedrearon, después las condujeron al Ateneo Libertario del pueblo donde fueron acosadas, insultadas y detenidas. Durante varias horas sufrieron provocaciones inmorales por parte de los miembros del tribunal integrado por cinco milicianos republicanos. Seguidamente separaron a las dos más jóvenes de Sor Mª Concepción y las llevaron a una celda de la checa ubicada en el Colegio de las Religiosas Terciarias de la Divina Pastora. Allí, unos milicianos atrevidos y desvergonzados sometieron a Sor Dolores y Sor Andrea al terrible martirio de la violación.

Seguidamente las llevaron a Los Toriles, como si fueran toros de miura. Allí las torearon y arrastraron mofándose de ellas un grupo numeroso de niños, jóvenes y milicianos adultos. Por último acabaron con su vida con un tiro que atravesó el cráneo, a Sor Dolores en el parietal izquierdo y a Sor Andrea en el derecho. A Sor Mª Concepción en lugar de torearla materialmente lo hicieron moralmente con provocaciones obscenas. Al final sufrió el tiro final en el cráneo, junto a la vía del tren en el término llamado del Pozo del Tío Raimundo, no sin antes proferir un grito fuerte como Cristo en la cruz. Como Él puso su vida en las manos del Padre y gritó: “Viva Cristo Rey”. Era el 3 de septiembre de 1936. Sus cuerpos fueron enterrados en el cementerio de Vallecas, pudieron ser reconocidos y rescatados en 1941.

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domingo, 15 de abril de 2018

PALACIO CASA IRUJO

El II Marques de Casa de Irujo Carlos Martínez de Irujo y McKean, en el año 1836 encargó la construcción de un palacete en la calle de Alcalá esquina a Barquillo al arquitecto Lucio de Olarieta, para su residencia en Madrid,  constaba  de sótano y techo abuhardillado con su correspondiente sótano y techo abuhardillado, añadiendo un  torreón central, tenía su entrada principal por la calle de Alcalá y una secundaria por Barquillo El marques se reservo la planta primera para su uso personal, alquilando el resto como viviendas  particulares. Allí, pasado el tiempo,  se insstalaría el famoso Café de Cervante.

fotografía BNE

El palacio fue derruido a principios del siglo XX, se levantó un edificio que despues de pertenecer a varias entidades bancarias, hoy pertenece  al Instituto Cervantes.